Fundada el 7 de diciembre de 1845 por Ferdinand Adolph Lange como taller de producción de relojes de bolsillo, la manufactura de A. Lange & Söhne se establece en Glashütte, una pequeña población apartada en la región de Sajonia. Esta elección no fue en ningún caso aleatoria sino que tenía la misión de ofrecer nuevas perspectivas a las personas que, por el desmantelamiento de la actividad minera de la zona, perdían su medio de subsistencia. La actividad se inicia con un total de 15 aprendices, a los que F.A. Lange formará como relojeros y entre los que fomentará la especialización en determinados sectores como la fabricación de piñones, barriletes y agujas.

En 1948 y poco después de la Segunda Guerra Mundial, la manufactura fue nacionalizada a la fuerza y el nombre de A. Lange & Söhne dejo de aparecer en las esferas de los relojes pasando a formar parte de la historia. En 1990, tras la caída del Muro de Berlín y de la mano de Walter Lange – bisnieto de Ferdinand Adolph Lange, fundador de la manufactura – A. Lange & Söhne resurgía de sus cenizas después de la inactividad ocasionada por la Guerra Fría y la separación de Alemania.

La nueva era de A. Lange & Söhne, liderada por el icónico modelo Lange 1, tuvo unos comienzos ciertamente difíciles. “No teníamos relojes que montar y vender; no teníamos empleados, ni edificios ni maquinaria. Todo lo que teníamos era la visión de volver a manufacturar los mejores relojes del mundo en Glashütte”. Estas son las palabras con la que expuso la complicada situación inicial Walter Lange.

Hoy en día y después de tres décadas de su renacimiento, A. Lange & Söhne es, sin lugar a dudas y por méritos propios, una de las manufacturas más apreciadas por los aficionados y coleccionistas en el mundo de la alta Alta Relojería con cinco colecciones como pilares: Lange 1, Zeitwerk, Saxonia, 1815 y Richard Lange.